Decidí pasar un rato en un mundo que para mí, en el poco tiempo que he pasado en el, siempre me deja con una anecdota que contar. Me encontraba en Rio Piedras, solo, una tarde para ver lo que puede pasar al azar en la deteriorada Avenida Universidad. Nunca es una mala idea tener una Schaefer en la mano así que con el único dolar que tenía en el bolsillo de mi pantalón, me hice llegar a la barra y comprar una de estas cervezas menospreciadas.
El día estaba soleado. Yo estaba solo y mi Schafer, tan fría y precipitada, me hacía compañia mirando hacia el panorama con edificios sucios, la carretera con boquetes y las conversaciones de personas que hacían de la avenida su refugio en plena luz del sol. Por alguna extraña razón se me acerca un muchacho. Si lo pienso bién, la razón no es tan extraña nada. El chico estaba ebrio. Sin intercambiar nombres y con un saludo de mano empezamos a hablar. El tema que mas me sorprendio (por ser algo tan personal) fué cuando me habló de su novia. Don Ebrio me contó sobre la relación que llevaba con ella. Me dijo que se levantaban juntos, le preparaba desayuno y que suelen estar muy comodos día a día. Pero como cualquier otra persona joven, me confesó que el quería estar con otras muchachas por que sentía esa curiosidad. Su argumento es muy válido pensé en mi mente ya que es algo que le pasa por la mente a muchos de nosotros. Pero Don Ebrio me pidió un consejo. Me preguntó que debía hacer.
Mi primer consejo fué uno muy sincero y sin tapujos. Le dije que le hiba a contestar como un hombre que está hablandole a otro hombre y sendos son productos de una sociedad machista. Le dijé que la dejara. Acordé con el que era un chico joven y que si verdaderamente deseaba estar con otras muchachas, esta es la edad de hacerlo. Ademas le dije que si lo hiba a hacer que lo hiciera ahora porque mas adelante hiba a ser mas dificil.
Ahora bién, en ese momento parecía que le había dado el apoyo que el necesitaba y que yo lo había sacado de un manual de excusas universales, pasado de generación a generación, para dejar a las novias de todos los hombres del mundo. Pero voy a ser claro. Esa no es mi manera de ver las cosas. Rápidamente le detuve el pensamiento con un pero muy extendido. Le dije que ahora voy a hablar yo y mi manera de pensar. Le sugerí que pensara que si lo que el tenía ahora era todo lo que el buscaba en una relación y lo seguí diciendole que lo que el tiene ahora mismo es lo que prácticamente buscamos todos tener en nuestras vidas. Seguramente pensó que para eso hay tiempo y tenía mucha razón para así pensar. Añadí que con la edad vienen muchas experiencias que hacen que esa fórmula tan simple de convivir con alguién, quiero decir el estar tan cómodo con alguién y lograr una satisfacción mutua y sin complicaciones, se complica. No es que el fuera de pretendiente en pretendiente obligando sentir lo que el ya tenía con la muchacha que el pensaba dejar, es que en un futuro podría ser frustante no encontrar lo que el tenía tan rápido y seguro como lo tiene ahora. Fue ahi que el muchacho muy emocionado me presento a su grupo diciendo "Mano, tienen que conocer a este muchacho. !Es un Sabio!"
Y sigo reclamando que Río Piedras es el lugar de las sorpresas cuando me percato en ese momento de un hombre muy particular pegando posters en los postes de luz que tanto borracho han aguantado en sus años de función. Con una barba pronunciada y canosa y su cabeza rapada y un tatuaje en ella se acercaba Fofe, el cantante de los Fetishes y las extintas bandas: Circo y Manjar de los Dioses. Circo ha sido unas de mis bandas favoritas desde que los escuché por primera vez en unas fiestas patronales en el pueblo de Isabela. Mientras me pasaba por el lado haciendole promoción a su próximo evento, lo miro a el y miro a Don Ebrio sonríendo. Me dí cuenta que parte de mi filosofía amorosa se debe a la música que escucho y precisamente de Circo y muchas otros grupos músicales; y mis experiencias he adoptado está manera de pensar. Don Ebrio y sus compañeros me miraban como un sabio pero el verdadero sabio me pasaba por el lado sin la mera sospecha de lo mucho que he aprendido de el através de su música.
Ser salmon? Si eres un salmon como esos versiculos de la biblia. Me gusto tu anecdota en especial por que Rio Piedras es una de mis ciudades favoritas que aunque no la mas bonita una de las que me vio crecer.
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