Caminar es un buen ejerccio para mantenerse saludable según los expertos de mas años de práctica en los campos de la salud y nutrición y para los que no tienen ese certificado académico resulta ser sencillamente una forma obvia de quemar calorías. Pues sin duda alguna, caminar es un ejercicio para el cuerpo tan vital como expresarse diariamente es un ejercicio para la comunicación. Pero allí me encontraba yo, como siempre tratando de matar dos pájaros con una piedra. Caminaba por las calles pacíficas de una comunidad universitaria una noche acompañado de una dama. Hospedaje tras hospedaje; poste tras poste, intentaba tener una conversación a solas y física con esta persona que agita mi sangre de tan solo mirarla.
La acera, tan serena y desalojada, parecía estar dormida despues de un largo día de aguantar las marchas ajoradas de estudiantes haciendose llegar a sus carros y salones. Con nuestros pasos, cuidadosamente como para que el concreto no despertara, marcabamos una ruta improvisada y sin destino. Cuando de repente encontramos la universidad cerrada pero accesible sin ningún guardia velando. Y porque velar? Si la verdad es que la universidad es de todos no?
Nuestros corazones ya agitados de la caminata seguían agitados mas todavía por que sin decirnos una palabra ya habíamos pensado desvíar nuestro camino y romper las reglas. Burlamos la vigilia de los guardias y le declaramos anarquía a la noche por que después de tanto tiempo haciendo las cosas cautelosamente y despues de tanto esperar sentíamos la libertad de pensar libremente. Con la adrenalina tan altas que las mismas estrellas la saboreaban, hicimos sentir nuestra presencias por aquellos edifcios académicos donde dimos cátedra de como se ama en las aulas silenciosamente vacantes. Y por que no hacerlo? Si ya eras libre! Libre de esa atadura que nos aguantaba a compartir sin complicaciones. Yo era libre de una tormenta que abrumaba mis pensares. Nuestros ojos por fín se miraban sin obstaculos y nuestras sonrisas afirmaban que esa noche hiba a definir lo que compartiríamos de ese momento en adelante.
Mi corazón latía arduamente cuando desperte. De repente me encontraba todavía en mi caminata al lado de ella. Algo agitado por estar fuera de forma y con un sabor nostálgico de aquel recuerdo en mi mente que nunca pasó. Todavíam marcabamos nuestros pasos y conversabamos agresivamente nuestros puntos de vistas. La caminata ya dejaba atras los malsabores de nuestras diferencias. Una gota de sudor corría por mi espalda mientras aprendía a caminar nuevamente con ella.
Cuando vivímos nuestro presente mirando el reflejo del pasado de una estrella me hace pensar quien estará viendo nuestro pasado mientras vive su presente desde el otro lado de la distancia
"...el peor error ortográfico en la vida es... no saber poner un punto final.
Lamentablemente no ponemos el punto porque deseamos dejar la puerta abierta. La dejamos abierta porque tenemos miedo de estar solos o porque tu sistema sencillamente no esta preparado para un adiós."- Quiscalus Niger
Quiero comparar las situaciones de la nuestras vidas con reglas y conceptos básicos de la gramática ya que, recientemente en un artículo de una estimada bloguera, leí algo que me captó la atención. Hablo del epigrafó que incluyo en este artículo.
La letra mayúscula.
Se utiliza cuando se empieza una oración y para identificar nombres propios.
Es una forma de darle propiedad e importancia a las palabras y así como se utiliza en la grámatica, debemos darle propiedad e importancia a ciertas situaciones y personas. Debemos estar claro que hay momentos donde empezamos y no podemos hacerlo sin establecer propiamente el comienzo. Debemos darle importancia a nuestras situaciones y a las personas que nos encontramos en el camino. Curiosamente en el idioma Inglés se nos da una regla mas. Se establece que la palabra "I" (yo) se escribe en letra mayúscula sin importar en que parte de la oración se encuentre. Precisamente en nuestras vidas tenemos que velar por nuestra felicidad y nuestro bienestar porque la realidad es que si no lo hacemos nosotros mismo, nadie lo va hacer por nosotros. Así que tengamos claros que establecer el principio, darle propiedad a lo que es propio y, sobre todo, darnos el valor individual que nos merecemos es tan importante como la utilización de letras mayúsculas cuando redactamos una oración.
Tipos de oraciones.
Para una comunicación dinámica y efectiva, debemos dar uso a diferentes tipos de oraciones. La exclamativa, la exhortativa, la interrogativa y la declarativa.
Todas las oraciones tienen su función y de igual manera tenemos que tener claro que en nuestras vidas tenemos que hacer uso de ellas para apreciar los días. Cuando algo no esta claro, interroguemos por que todos nacimos sin saber nada y seguiremos aprendiendo el resto de nuestras vidas. Una lección no será completada sin una interrogación del asunto. También entendamos que no todo en esta vida se tiene que hacer solo. Por eso pedimos ayuda y pedimos orden. Exhortar no es sinónimo de tiranía ni de debilidad. Simplemente es una forma de mantener un balance entre las relaciones con nuestros pares. Cada acción que tomamos o que queremos tomar debe ser declarado. Expresarnos es la libertad mas grande que tenemos y, por lo tanto, debemos hacer nuestras acciones experiencias completas y metas fijas por cumplir. Finalmente, no podemos ser humanos completamente si no exclamamos nuestras acciones ni sentimientos. A mi entender, esa es la razón que tenemos las artes. Si no pudieramos enfatizar ciertas acciones, entonces todo sería monotono y sin gustos individuales.
El punto.
El punto se utilza para dar sentido y orden lógico.
Cada uno de nosotros pasamos por muchas cosas iguales y particulares que si le damos cabeza pueden ser muy abrumadoras o difícil de canalizar al menos de que le demos fín a las cosas. Si es cierto que nosotros somos autores de nuestros libros, entonces, ¿Como podemos escribir nuestros próximos grandes capítulos sin terminar el anterior? Para seguir adelante tenemos que ponerle final a nuestras situaciones. Ademas, el punto le da claridad y entendimiento a lo que ha pasado. No podemos hacer un párrafo de una sola oración. Por lo tanto, no podemos hacer nuestras vidas de una sola experiencia.
"Errores ortográficos" de Un cuarto para las 12 por Quiscalus Niger
Cuando te conocí, no iba a imaginar que tantos años después fuésemos amigos auténticos. En la escuela superior, como cualquier adolescente de esos tiempos, buscaba una identidad temporal en la cual desarrollarme. En ese proceso encontre a diferentes personas que, aunque mayor o menor que yo, salierón al rescate de mi odisea juvenil y entre ellas estuviste tú. Suena algo exagerado lo sé, pero para el punto que quiero establecer me parece una hipérbole estupenda.
Eras una desconocida que con tus gafas y tu pelo bitonal, me diste la bienvenida a un mundo que recuerdo gratamente en mis memorias. Estuvimos entre un grupo de personas que parecían personajes de una tirilla de Charlie Brown y su ganga de "Peanuts". El guitarrista, el sabio, el pelión, el frustrado, el gracioso, la airhead, la pareja, el que odiaba a Dios, el bully, la callada y tú, que si no mas bién me equivoco, puedo decir que eras la amorosa con tu tono tan calmado de voz y tu simpatía con todos nosotros y conmigo ese día que te conocí en el banquito de los rockeros lleno de recuerdos escritos en "liquid paper".
Recuerdo los almuerzos en la pizzería del pueblo donde todos nos encontrabamos y tú llegabas con tu corillo de amigas, aveces compuesto solo de una mas, con tus gafas y tu pelo bitonal. Aún recuerdo la foto que nos tiramos con cámara desechable con nuestro amigo tan insoportable. Estabas en el medio de nosotros dos y recibías un beso en ambos cachetes. Recuerdo cuando íbamos a casa de los hermanos de Villa Española o mejor dicho Extensiones de Villa Española. Ahí vimos el comienzo de la guerra en Iraq desde el CNN. Recuerdo cuando tú también entraste a la fiebre de guitarras y compraste un amplificador que todos envidiábamos. Recuerdo que siempre fuiste fanática de las bandas en las cuales yo estaba y recuerdo cuando fuí a mi primeros shows tú también estuviste en el grupito de personas que me llevaron.
Y si algo empezó y preservo nuestra amistad, definitivamente fue la música. La música fresa que escuchabamos en comparación con los demas fue un eslabon de mucha fuerza para siempre tener cosas de que hablar.
Además de la escuela, encontramos otro panorama en el cual compartimos buenos momentos. Encontramos una iglesia en la cual conocimos muchas personas y nos envolvimos en muchas maneras. Y ya estamos separados de ese ámbito, pero no me arrepiento haber pertenecido esos años a ese lugar. Todos nosotros fuimos tan cotidianos en un momento que nunca pasó por nuestras mente vivir un día sin saber del otro. Siempre fuimos soñadores bajos las estrellas. Siempre teníamos planes que no sabíamos ni como empezar.
Por un tiempo parecía que nunca iban a cambiar las cosas pero las cosas siempre cambian.
Crecimos. Inesperadamente ya teníamos responsabilidades y decisiones impactantes que tomar. Tú, yo y todas nuestras amistades increíblemente ya no éramos tan cotidiano como antes. Hiciste una decisión bien grande en tu vida querida amiga que inevitablemente todos estamos haciendo o haremos mas temprano de lo que pensamos. Empezaste una nueva familia y te fuiste a vivir allá en los Estados Unidos. En el momento que pasó no realizé lo que había sucedido. Ya no podía preguntar por ti por que ya no estabas cerca de nadie. De la cotidianidad pasaste, para mí y para otros, a lo inusual. Ahora, volviste a Puerto Rico y eres madre. Te he conocido por tanto tiempo y he visto muchos cambios en tí. Cambios muy lindos y maduros que son dignos de respeto. Que tu hijo sepa la tremenda persona que has sido tú.
Y ahora que estás nuevamente cerca... recuerdo que siempre había un mes en el cual, por alguna razón, volvíamos a encontrarnos. Marzo. Este mes desvíaba los caminos de algunos de nosotros y nos hacía compartir nuevamente. Nacímos en esta época y nuestras amistades y familia nos hacían un compartir pequeño y usualmente estábamos ahí. Yo en el tuyo o tú en el mío. Este año todo es diferente y tantas cosas han cambiado en nuestras vidas pero si hay algo que aprendí recientemente cuando llegaste es que nuestra amistad nunca la hemos hechado al lado y todos los recuerdos que tenemos están guardados para siempre.
Te doy gracias por hacerme realizar que el tiempo no olvida amistades. Tenemos muchos recuerdos con muchas personas en común y ahora, no sé cuanto tiempo mas estaremos cerca pero mientras dure, los días no los dejaré pasar por desapercibido.
Sé que me has estado leyendo y, precisamente, mañana es tu cumpleaños. Feliz cumpleaños Wilmi.
Aquí te dejo con la música fresa que nuestro grupito escuchaba.
Ser único en esta vida no es nada por el cual esforzarse he aprendido. Muchos de nosotros buscamos esa identidad que nos hace ser Fulano, Sutano, Mengano o en mi caso, Don M. Todos pasamos por fases comunes y experiencias únicas que nos moldean en esta "pieza extraña, rara, difusa" como tituló su poemario la Profesora Leticia Ruiz.
Me encontraba sentado afuera de una barra local en el pueblo de Aguadilla mirando el recien pintado teatro de CABA y a mi lado conversaban dos hombres. Por su conversación deduje que uno era arquitecto y otro era ingeniero. Sendos, con cerveza en mano dialogaban usando la jerga de sus mundos profesionales pero por alguna razón no todo lo que decían era tan ajeno para mí y se dieron cuenta. Como por acto de magia, me integraron a la conversación y uno de ellos me dijo algo que paralizó el segundo que me tarde en contestarle. Don profesional me preguntó si yo era ingeniero. A lo mejor mi fachada, que se parecía a la de ellos, pudo haberlo hecho asumir su posición pero rápidamente le dije que no. En ese mismo momento me dijo que los ingenieros no tienen tatuajes en el cuello.
Al escuchar esas palabras, paralizé todo mi alrededor. Ví un pájaro que volaba frente al teatro paralizarse en el aire mientras que uno de ellos que estaba de piez hiba a tomar de su cerveza se quedo a medias antes de que la botella llegara a su boca y el que estaba sentado se quedo paralizado sentado con las piernas cruzadas y un cigarillo en su mano, que mientras todo estaba congelado en tiempo, seguía quemando y el humo se elevaba hacia la atmósfera.
¿Un ingeniero no tiene tatuaje en el cuello? Tenía toda la razón. Yo no soy ingeniero, así que no se había equivocado. En esta etapa de mi vida no me sorprende que la gente piense así sobre mí. No soy una persona usual por que usualmente nadie decide hacerse un tatuaje en el cuello. Pero yo lo hice. Fue una decisión temprana en mi vida, y por lo tanto, muchas personas lo han visto ahí. Muchos no recuerdan a este personaje sin tinta en la llugular. Y sinceramente, han habido momentos que me pregunto ¿Porqué? Así como mi madre preguntó tantas veces en el 2006. Todos estos años se han convertido en una lucha de superar los obstáculos y demostrarme que yo puedo ser alguién de importancia en esta vida. Y no, no soy un ingeniero pero sí me convertí en un profesional. Educo. Todos los días con una sonrisa (aunque desaparece rápidamente despues de las 8:00 a.m) trató de demostrarles a mis estudiantes pensar críticamente y que ellos pueden pensar libremente. Les enseño destrezas básicas para que puedan a ser funcionales en un futuro. Y vuelvo a repetir, no soy ingeniero pero probablemente uno de mis estudiantes será uno. Y mas que estatísticas y probabilidades, es mi deseo que todos lleguen lejos. Quiero que lleguén lejos y con mentes abiertas y únicas por que yo se que hay muchos de ellos que son muy únicos. Si no van a ser ingenieros o arquitectos, que sean lo que ellos quieran ser pero que lleguen siendo ellos mismos. El político debe vestir en gabán y ser apropiado, mas sin embargo, nos roban y abusan de nosotros. Yo prefiero que estos niños lleguen lejos sin aparentar ser lo que se espera pero que sean justos, sinceros con ellos mismos, educados y con moral y un día estarán en una barra local sentados afuera hablando con algún desconocido inusual y no se cuestionaran como llegó ser lo que es.
Pasado un segundo de su comentario así extraño, raro y difuso como soy, sonreí y le dije : "Nadie se hace tatuajes en el cuello".
Solía escribir muchas canciones en un tiempo de mi vida. Canciones, que para ser sincero, no eran todas experiencias de mi vidas pero por alguna razón las sentía escribir por mirar las cosas de otras perspectivas. No hace mucho recorde unas de las canciones que había escrito en esos tiempo y me asombré lo mucho que esa canción refleja ciertas cosas que me han pasado ahora y no en ese momento en la cual la escribí.
En un momento de mi vida pensé que yo podría cambiar una vida. Irónicamente ahora tengo unas cuantas pequeñas vidas en un aula que me gustaría impactar... pero me refiero a una vida en el amor. La canción habla sobre una muchacha joven y bella que decido amar pero se complica ya que la joven, que para efectos de la canción se llama Ana y tiene unos dulces labios, a pasado por desamores lo cual la han convertido en una persona que no cree en el amor. Quiero aclarar que nunca he tenido una Ana y el nombre solo tenía el propósito de ser un personaje ficticio a quien yo le cantaba. Ana pasó de ser un personaje ficticio en mi canción a una persona muy real, con otro nombre. Mis ganas de ser esa persona necesaria para re-aprender a amar se han visto demoralizadas muchas veces. Mi Ana no ha sido fácil. Escribí sobre ella antes de conocerla.
"Joven bella y en primavera. Mirala que hermosa ella es.
Juega a esconder, por que no le han sido fiel.
Se disfraza para el gusto. Cierra sus ojos para olvidar.
De la realidad. De la idea de amar.
Piel tan suave como el viento, flores que adornan su cuerpo
Su aroma es para enamorar.
Ya no olvides mas. Dejame llegar allá.
He tratado de olvidarla. Pero nunca olvidare
He pasado noches largas. Estremecido en dolor.
La colilla del cigarro. Su reflejo vi ayer.
Es que no puedo olvidar.
Ana y sus dulces labios. Es mi tentación, pura adicción.
Ana y sus dulces labios. Es mi situación, pura adicción."