Eras una desconocida que con tus gafas y tu pelo bitonal, me diste la bienvenida a un mundo que recuerdo gratamente en mis memorias. Estuvimos entre un grupo de personas que parecían personajes de una tirilla de Charlie Brown y su ganga de "Peanuts". El guitarrista, el sabio, el pelión, el frustrado, el gracioso, la airhead, la pareja, el que odiaba a Dios, el bully, la callada y tú, que si no mas bién me equivoco, puedo decir que eras la amorosa con tu tono tan calmado de voz y tu simpatía con todos nosotros y conmigo ese día que te conocí en el banquito de los rockeros lleno de recuerdos escritos en "liquid paper".
Recuerdo los almuerzos en la pizzería del pueblo donde todos nos encontrabamos y tú llegabas con tu corillo de amigas, aveces compuesto solo de una mas, con tus gafas y tu pelo bitonal. Aún recuerdo la foto que nos tiramos con cámara desechable con nuestro amigo tan insoportable. Estabas en el medio de nosotros dos y recibías un beso en ambos cachetes. Recuerdo cuando íbamos a casa de los hermanos de Villa Española o mejor dicho Extensiones de Villa Española. Ahí vimos el comienzo de la guerra en Iraq desde el CNN. Recuerdo cuando tú también entraste a la fiebre de guitarras y compraste un amplificador que todos envidiábamos. Recuerdo que siempre fuiste fanática de las bandas en las cuales yo estaba y recuerdo cuando fuí a mi primeros shows tú también estuviste en el grupito de personas que me llevaron.
Y si algo empezó y preservo nuestra amistad, definitivamente fue la música. La música fresa que escuchabamos en comparación con los demas fue un eslabon de mucha fuerza para siempre tener cosas de que hablar.
Además de la escuela, encontramos otro panorama en el cual compartimos buenos momentos. Encontramos una iglesia en la cual conocimos muchas personas y nos envolvimos en muchas maneras. Y ya estamos separados de ese ámbito, pero no me arrepiento haber pertenecido esos años a ese lugar. Todos nosotros fuimos tan cotidianos en un momento que nunca pasó por nuestras mente vivir un día sin saber del otro. Siempre fuimos soñadores bajos las estrellas. Siempre teníamos planes que no sabíamos ni como empezar.
Por un tiempo parecía que nunca iban a cambiar las cosas pero las cosas siempre cambian.
Crecimos. Inesperadamente ya teníamos responsabilidades y decisiones impactantes que tomar. Tú, yo y todas nuestras amistades increíblemente ya no éramos tan cotidiano como antes. Hiciste una decisión bien grande en tu vida querida amiga que inevitablemente todos estamos haciendo o haremos mas temprano de lo que pensamos. Empezaste una nueva familia y te fuiste a vivir allá en los Estados Unidos. En el momento que pasó no realizé lo que había sucedido. Ya no podía preguntar por ti por que ya no estabas cerca de nadie. De la cotidianidad pasaste, para mí y para otros, a lo inusual. Ahora, volviste a Puerto Rico y eres madre. Te he conocido por tanto tiempo y he visto muchos cambios en tí. Cambios muy lindos y maduros que son dignos de respeto. Que tu hijo sepa la tremenda persona que has sido tú.
Y ahora que estás nuevamente cerca... recuerdo que siempre había un mes en el cual, por alguna razón, volvíamos a encontrarnos. Marzo. Este mes desvíaba los caminos de algunos de nosotros y nos hacía compartir nuevamente. Nacímos en esta época y nuestras amistades y familia nos hacían un compartir pequeño y usualmente estábamos ahí. Yo en el tuyo o tú en el mío. Este año todo es diferente y tantas cosas han cambiado en nuestras vidas pero si hay algo que aprendí recientemente cuando llegaste es que nuestra amistad nunca la hemos hechado al lado y todos los recuerdos que tenemos están guardados para siempre.
Te doy gracias por hacerme realizar que el tiempo no olvida amistades. Tenemos muchos recuerdos con muchas personas en común y ahora, no sé cuanto tiempo mas estaremos cerca pero mientras dure, los días no los dejaré pasar por desapercibido.
Sé que me has estado leyendo y, precisamente, mañana es tu cumpleaños. Feliz cumpleaños Wilmi.
Aquí te dejo con la música fresa que nuestro grupito escuchaba.
No comments:
Post a Comment